A mis 18 años no me resigné a que lo único que conociera de William Butler Yeats fuera que su distinguido porte aparecía en los billetes de 20 libras, que por entonces, vacas gordas, sobraban en mis veranos irlandeses. Así que me compré una antología poética bilingüe de Alianza Editorial, que acabó pegajosamente manchada de pacharán, algún día de tránsito por el lado oscuro del que no quiero acordarme.
Estos días disfruto de mi Innisfree burgalés. No tiene el verdor de los campos irlandeses pero cumple con el pino y las sabinas. Aquí no hay hileras de judías, pero hay paz. Hacemos planes para el futuro y para defendernos de los que nos desean el mal, que son unos cuantos, y muy malos, como los sarracenos del verso. Nuestra vida está siendo un combate. Ana y yo somos razonablemente felices, pero aquí alcanzamos un grado cualificado de paz y felicidad.
Ayer nos sentamos durante muchas horas para ver la inauguración de los Juegos Olímpicos. Por resumir, a mí no me gustó nada y a Ana le gustó bastante pero reconoce que se aburrió varias veces. Pero como de todo, hasta de lo malo, se puede sacar algo bueno, aquí hago una lista de cinco cosas que me han gustado o encantado. Luego va lo malo.
CINCO COSAS QUE ME HAN ENCANTADO
1. Aya Nakamura y la banda
No voy a pretender que sabía quién era esa señora tan mostrenquis que cantó a mitad de la inauguración (sí sé quién es Hiro Nakamura, de quien toma el nombre). Pero me encantó la actuación, sus coreografías y la banda de música, por favor, traigan aquí a esa banda.
2. El baile urbano en el muelle
Fue emitido de mala gana y a saltos por la organización televisiva, pero muy bonito ese número de baile urbano con muchísimas parejas. No tengo otra forma de mencionarlo, pero supongo que saben ustedes a cuál me refiero.
3. Celine Dion
Cuando ya parecía que se quedaba ahí el homenaje a Edith Piaf, en el rosa de los muelles y algún pequeño tarareo, (re)aparece ella con el Himno al Amor. El Cielo se puede caer sobre nosotros… en fin, qué se puede decir. Emoción a flor de piel.
4. Las caras de Carl Lewis
Esto podría ir igual en lo malo, pero ya he dicho que he decidido verlo todo con la mejor versión de los ojos. Las caras del Hijo del Viento no tenían precio. ‘Voy a echar la raba’. ‘Quién coño me mandaría’. ‘Mis medallas por una Biodramina’… El lenguaje no verbal nunca engaña
5. Y, por supuesto, Rafa Nadal
No podía ser de otra forma, estaba claro, ñiñiñi. Sí, hablar a toro pasado es muy fácil. Pero no. Ha sido un agradable sorpresón. Ahí aparece Don Rafael Nadal (sííííí, Parera) con su bonhomía, su seniority y toda su ilusión. Gracias.
… Y DIEZ COSAS QUE NO ME HAN GUSTADO
1. El concepto, o sea, básicamente todo
A quién se le ocurre hacerse el original y sacar la ceremonia del estadio. Sí, ya sé, en su mente parecía una idea brillante. Pero no. Se ha perdido el calor del público sólo por rendir un homenaje a su río en un ejercicio de ombliguismo. Hubo demasiados focos de atención a la vez. También hubo abuso de grabaciones. En fin, era el concepto.
2. La realización televisiva
Como he dicho, al tener la idea de dispersar el foco de la ceremonia, la realización estaba como choto sin madre, saltando de un sitio a otro con poco ton y menos son. ¿Y la lluvia? Hasta en España, donde no estamos acostumbrados, conseguimos cuando llueve una realización sin que enseñe ni un solo objetivo de cámara mojado. Pues ayer, en la ciudad de la lluvia, al revés.
3. El momento en que han querido parecerse a Eurovisión
Aburridísimo y hortera el momento de los desfiles de modelos, la diversidad uaaaaaaah (bostezo) y los bailes a lo Eurovisión. ¿Algún día aprenderán que la libertad sexual no tiene necesidad de aparecer relacionada con la horterada y el mal gusto?
4. La duración de todo
No me refiero a toda la ceremonia, en global, sino a la duración de los números. Largos fueron ese rollo repetitivo exento de glamour de Lady Gaga, los eternos bailes o el numerito de láseres en la Torre Eiffel tratándonos como si fuésemos Paco Martínez Soria llegando a la ciudad y nunca hubiéramos visto láseres. ¡Si hasta cantaron La Marsellesa dos veces! Sólo la Habanera de Carmen fue un remanso de duración adecuada.
Regardez, paletes de merde, vous m’avez jamais vu quelque chose comme ça
5. El momento en que han querido parecerse a los Oscar
Cuando le dan un premio a no sé qué señor italiano y se pega un discurso inaguantable. ¿Qué querían? ¿Imitar a los Oscar en aburrimiento? Que aparezca Will Smith, por favor
6. La homilía laica con el tostón de la sororidad
Señores, los sermones me los trago en la iglesia los domingos. Métanse su femitostón naftalínico por donde les quepa. ¿A que con Roro no tenéis sororidad, pequeños Torquemadas? Y no, el aborto no es un derecho, es una tragedia.
7. Macron
Reconozco que me pasa como con Von der Poni, con él he pasado del amor al odio en cero coma. Pero esa actitud de César modernillo (cuando es más cesáreo y menos modernillo que el gilipollas de Miterrand) es inaguantable.
Él. Simplemente él.
8. Los lugares
Al sacar todo del estadio, se pone la tribuna presidencial en Trocadero como la grada de un partido de volley playa. Cutre total. Y señores de TF1, aunque que he estado en París no me conozco el nombre de todo, ni yo ni nadie. Algún rótulo (unas dos docenas) se hubiera agradecido.
9. La bandera olímpica
Entroncando con mis puntos 2 y 4, nos enseñaron hasta la náusea y el bostezo esa bandera olímpica en balsa y caballito autómata, y en un fallo de montaje la (¿?) jinete aparece con un caballo de verdad sin solución de continuidad. ¡Y luego izan otra! Pero qué cacao tenéis y qué cacao nos habéis hecho, mes amis.
10. La antorcha olímpica
¿Pero por dónde iba esa puta antorcha, por favor? No había quién se enterara de algo con esas grabaciones propias de las presentaciones de países en Eurovisión, o de los intermedios del Concierto de Año Nuevo más que de una retransmisión en directo al mundo entero. Cuando la llama termina saliendo del subsuelo en las gradas de volley playa de Trocadero ya nos sudaba el nardo qué había sido de la antorcha. Y luego otra vez de vuelta al Louvre. Madre mía…
Hoy es el día 2 de 4 que se ha tomado Narciso Sánchez para descansar y meditar según su pueril carta-twit. Del ‘venimos a que nos hagan la pelota’ de Pretty Woman’ al ‘hago me voy para que me hagan la pelota’. Victimita. Como Harry. O su mamá. Inaguantables todos.
En el entretanto, no recuerdo ahora mismo sé si en ese tostón de carta que no me pienso leer o en alguna declaración, Sánchez ha dicho eso de ‘confío en la justicia’.
Yo no, Señor Sánchez. Acabo de recibir una sentencia adversa y terriblemente injusta, y pienso recurrir. Todo después de estar esperando varios años. Confiando una mierda en los jueces a los cuales recurro, pero hay que hacerlo sí o sí. Algún día daré detalles del tema, ahora no se debe. Usted siga de victimita cuatro días, yo me he tomado unos segundos para ello y vuelvo a trabajar. Usted dentro de unos años tendrá una pensión extraordinaria y dará charlitas. A mí sólo me quedará rezar y esperar, sin miedo ni esperanza, algún desenlace favorable y que el tiempo ponga a todo el mundo donde se merece.
Si empiezo a pensar en la gente que hay dentro, en los chulos del todo a 100 de los nacionalistas o en los que les bailan el agua, no me fijaría en la belleza que hay fuera del Parlamento (no me gusta decir Congreso de los Diputados porque no tengo ni idea de para qué sirve el Senado). Así que paso por allí de noche. Veo la señorial entrada. Y disparo.
Ahora que se vuelve a hablar de Mercedes Milá recuerdo el momento exacto en el que decidí no verla jamás. Ocurrió en los años 80. Diría que aproximadamente en 1986, aunque por supuesto no tengo la enciclopédica memoria televisiva de Doña Rosa Belmonte. En aquella España de desembarco y rodillo socialista la televisión llegó a un máximo de manipulación y sectarismo. Si se ha superado o no sería objeto de encendida discusión.
Y apareció Mercedes Milá, que recuerdo que por entonces ya debía ser conocida. Y tuvo un programa en lo que años después se dio por llamar el prime time. Conociendo al papá de la exministra, supongo que porque sería del agrado del poder socialista.
En un programa vino alguien de derechas. Ni recuerdo quién fue, pero sí recuerdo que estaba diciendo cosas inconvenientes para el power. Dando un buen repaso. Cantando las cuarenta. Y en ese momento, oh, pillada, la pijiprogre condesita heredera, fue sorprendida mientras se dirigía a una cámara haciendo con el dedo corazón e índice el gesto de las tijeras. Cortad a este tío. No nos conviene lo que está diciendo.
En la España de los dos canales, el normal y el guachefe (UHF) lógicamente fue de lo más comentado. Su descaro absoluto. Pero lo mejor vino una semana después, cuando comentó el incidente. Lejos de disculparse, soltó una perorata en la que ni siquiera se molestó en poner la excusa de la publicidad y terminó haciendo lo que hasta entonces yo no había visto, ni he vuelto a ver jamás. Dirigiéndose a la cámara, es decir, mirando al telespectador, con un tono de bronca desagradable, dijo:
Y QUE SEPAN USTEDES QUE YO NO CORTO A NADIE
(lo he buscado en Youtube, pero no está, afortunadamente su irrelevancia es grande)
No sé si me dio más asco el YO tal y como fue pronunciado o que alguien fuese tan rematadamente maleducada como para abroncar a los españoles mientras se estaban sentando delante de la televisión. A algunos, como a mis padres o mis abuelos, se les atragantó la cena.
No he vuelto a ver a esa diva tan desagradable. Ni un solo minuto. Ni lo volveré a hacer.
Para el caso de que les vuelva a abroncar la diva Milá en la cena. Bueno, y para todo momento, siempre conviene saberlo o recordarlo. Foto Real Distan
Investigación sobre María. De Marco Vannini y Corrado Augias. Editorial Aguilar, 2014
En formato monólogo y diálogo un filósofo y un periodista y político hablan de la Virgen María de forma exhaustiva. El (exiguo) relato evangélico, los evangelios apócrifos, la imagen de María en el arte… Un libro muy interesante que da alguna sorpresa y que está escrito con respeto, rigor, erudición y curiosidad científica. Me ha resultado una lectura interesantísima, y he aprendido mucho sobre el tema, desde mi fe. Destaca, por repetitivo, el tema de la simpatía popular hacia la protagonista del libro. Teología, ciencia, arte, mitología, historia, mística y mucha mucha sabiduría. Una lectura muy recomendable.
Calificación 8/10
Momentazo Investigación sobre María: Saber que María tenía una hermana, y que eso aparece en un Evangelio canónico.Casi un certificado de mi propia incultura religiosa.
Ya sé que hay personas para las que es discutible y un derroche. Pero tener la oportunidad de ver una ciudad tan bella como Madrid engalanada de luces de Navidad es todo un privilegio.
Las imágenes son de hace una semana, y ahora que las fiestas de Navidad han terminado y volvemos a la realidad entre toses y mascarillas, me apetece poner un infinitésimo de las fotos que sacamos. Fuimos en el autobús de las luces de Navidad, en uno que han bautizado como Naviluz. Saliendo de la entrada lateral del Museo del Prado, al lado del Ritz. Buena organización y recorrido algo mejorable, pensaba que había más Gran Vía, pero si te metes un 3 de enero a las 20,00 h por allí, igual no sales.
Pedro Alonso: El éxito de La casa de papel puede arrasar al más pintado
Pues sí, pero la última temporada me la dejé a medias, me interesaba poco y menos.
José Luis Martínez-Almeida y Teresa Urquijo se casan
Pero Jose ¿no es un poco joven para ti? Bueno, qué más da, enhorabuena.
Andrew Lloyd Weber pide que se bendiga su casa para echar a un fantasma
… de la Ópera juas juas juas
La explosión de un patinete cuando se cargaba destroza dos viviendas en San Blas.
La mierda de los patinetes. Seguro que en unos años serán sólo un mal recuerdo.
Ortega Smith se revuelve contra Almeida tras reprobarle…
Tras reprobarLO, periodista. Ortega Smith es un chulo barato. Vox necesita menos Ortegas y más Espinosas de los Monteros.
El Barcelona gana de penalti regalado
Toujours Negreira
Necrológica. Francisco R Arévalo
Qué gran tipo, no me hacían mucha gracia sus chistes, pero él sí. Y viendo lo políticamente incorrectos que serían ahora los chistes, mejor me cae. Descanse en paz.
La DGT permitirá a los menores conducir acompañados desde los 17 años.
Buscando votejos con nuevas chorradas.
‘A Clinton le gustan jóvenes’ [sobre el caso Epstein]
Y ya sabemos lo que significa jóvenes en este caso. No se refiere precisamente a becarias. Cerdo.
Rescatan a 21 esclavas a 150 euros al mes en un taller textil tapadera
Espero que caiga sobre esa gentuza el peso de la ley con la mayor severidad posible.
Sortu alentó casi 500 actos a favor de ETA en el último año
Pues repito el comentario anterior, pero con ninguna esperanza.
El Vaticano dice que la bendición a parejas gays no es una absolución
Pues vaya novedad. Cuantísima manipulación hay en todo esto. Recomiendo leer la fuente primaria para evitarla.
Propósitos de Año Nuevo. Todos ellos cuantificables en su cumplimiento. Me guardo las cifras de algunos. Todos juntos, me da igual lo de quien mucho abarca… Ya dará tiempo a desabarcar.
1.- Perder peso. Mucho. xx Kg antes del 31 de diciembre. Sin dietas.
2.- Escribir en el blog. Todos los días laborables. No pongo número de seguidores, no depende de mí.
3.- Aprender alemán. Aprobar el B1 del Instituto Goethe del xx de noviembre.
4.- Aprobar las dos asignaturas de derecho en las que estoy matriculado
Próxima revisión el 1 de febrero. A día 3 de enero: 1 Razonablemente bien 2 Bien 3 Regular 4 La cosa empieza a pintar regular.
Demasiado propósito. Igual dentro de unos meses sólo queda… el prepósito
Arturo Sosa, prepósito general de los jesuitas. No sé qué será de los propósitos, pero siempre nos quedará el prepósito. Foto Irekia